Frederic Bartumeus, director de Mosquito Alert, ha reunido una treintena de expertos internacionales para mejorar la capacidad de predecir el riesgo de enfermedades infecciosas transmitidas por mosquitos invasores.

Momento de la reunión y el debate.

Ciencia y ciudadanía hace tiempo que trabajan de forma conjunta para identificar especies invasoras en Europa. Esta nueva forma de hacer ciencia nos ofrece nuevos retos y oportunidades, tanto en cuanto a la mejora de la gestión ambiental, como de la gestión de la salud pública. Ahora bien, a medida que este tendencia va aumentando, se deben ir resolviendo cuestiones y dando pasos adelante. Por ejemplo, podemos mejorar los modelos y las predicciones epidemiológicas actuales con metodologías de ciencia ciudadana? Como generamos confianza sobre la calidad de los datos (precisión o errores) y sus sesgos?

Estas y otras cuestiones son las que se han debatido en el Workshop “Aedes Invasive Mosquitos: Linking Citizen Science to Epidemiological Modelos”. Unas jornadas de tres días que se han celebrado en el Centro de Estudios Avanzados de Blanes CEAB-CSIC en el marco de una COST Action específica sobre este tema. El objetivo era ver cómo se puede establecer un mejor vínculo entre los programas de ciencia ciudadana y los modelos epidemiológicos, y más concretamente, mirar como el trabajo conjunto podía ayudar a desarrollar mapas de riesgos y de previsión de brotes, tanto a escala regional como Europea.

Frederic Bartumeus, director de Mosquito Alert, en un momento de su ponencia

Frederic Bartumeus, director de Mosquito Alert en un momento de su intervención

A lo largo de este Workshop se han tratado los cambios que supone para la investigación, y en particular en la modelización epidemiológica, la incorporación de datos ciudadanas. ¿Qué datos son los datos más importantes que podrían recoger los ciudadanos? ¿Qué usos se les puede dar? Cómo se puede hacer que los datos sean cada vez más fiables para hacer estudios científicos y modelos predictivos? En el caso de los mosquitos invasores, esto conlleva establecer nuevos protocolos para la obtención y procesado de esta tipología de datos, y poder combinar la vigilancia tradicional con redes masivas de informadores en toda Europa a través de teléfonos móviles .

En definitiva, una nueva oportunidad para adquirir datos a gran escala con un nivel de detalle sin precedentes y que, combinadas con estrategias de vigilancia local y otras metodologías, pueden validarse y utilizarse para aumentar nuestro conocimiento sobre mecanismos epidemiológicos complejas y generar mejores predicciones. Estas ideas innovadoras, representan una revolución tanto en el tiempo de obtención, como en el alcance y la efectividad económica en cuanto a la obtención de datos útiles para la gestión de enfermedades transmitidas por mosquitos. El Big Data entra en el mundo de la epidemiología y del control de la expansión de especies invasoras y vectores de enfermedades por la puerta grande, de la mano de los ciudadanos y las ciudadanas.

Aitana Oltra, coordinadora del proyecto, dinamizando una actividad del encuentro

La jornada ha sido organizada por Frederic Bartumeus (ICREA en el CREAF y el CEAB), Sander Koenraadt (Universidad de Wageningen, Países Bajos) y Beniamino Caputo (Universidad de Roma La Sapienza, Italia) con la ayuda de financiación Europeo.